TAG Heuer
Ideas sencillas y eficaces. Imagine lo que es una centésima de segundo. Su cerebro tarda más en descifrar cualquiera de las palabras que están escritas en este texto. Son tan extraordinariamente breves que en el momento en que quieras empezar a contarlos, ya han pasado. Pues en el año 1916 los cronógrafos de Heuer ya podían medirlos.